Un viaje al pasado para mirar hacia el futuro
Hace más de un siglo, la filoxera apagó el latido de la vid en el Alto Palancia. Hoy, este proyecto devuelve la voz a dos variedades autóctonas —Pampolat y Morenillo— rescatadas de la memoria de la tierra como un homenaje vivo al territorio
La comarca del Alto Palancia en Castelló, fue un referente vitivinícola desde época romana hasta el siglo XIX. Ahora, la @cooperativaviver impulsa su renacer, recuperando no solo dos variedades casi extintas, sino también la identidad cultural de la comarca.
87 Cubos se inspira en los antiguos lagares de hormigón propios de la comarca, auténticos vestigios de arqueología del vino que aún permanecen como testigos silenciosos de generaciones de viticultores. Convertidos en símbolo de autenticidad, paciencia y respeto por la tradición, nos conectan con un pasado que vuelve a cobrar vida.
Su identidad visual, pura, minimalista y contemporánea, se apoya en la fuerza de la tipografía para narrar esta historia de recuperación. Todo ello reforzado con materiales y acabados de alta calidad que ponen en valor el contenido de sus botellas sin artificios.
Dos vinos únicos, de producción muy limitada, fruto de la investigación, la espera y la certeza de que el tiempo podía devolvernos estas joyas perdidas de la viticultura.




Alcance del proyecto: Identidad Visual de Producto
Año: 2025
Cliente: Cooperativa de Viver
Localización: Viver, España
Fotografía @palomaagramunt